La precarización de los servicios de limpieza de edificios municipales de Viladecans va a más
Las trabajadoras responsables de la limpieza de colegios y otras instalaciones públicas del municipio han vuelto a sufrir un nuevo recorte de horas, ahora 130.
Imagen de archivo.
Llevan más de un año pidiendo que se revisen sus condiciones. Antes del verano, tras varias jornadas el ayuntamiento se comprometió a mejorar sus condiciones laborales. Y ahora, en vez de progresar, les han reducido 130 horas de trabajo a la semana.
Esta es la situación de las trabajadoras de la limpieza de colegios y otros edificios municipales del ayuntamiento de Viladecans. Unas empleadas que en tiempos de crisis ya vieron reducidas 400 horas de trabajo, sufrieron expedientes de regulación de empleo (ERE), reducción de jornadas y una modificación de condiciones de contrato como los que tienen varias de ellas en situación de trabajadoras discontinuas.
La sensación parece que no mejora y las trabajadoras se ven sometidas a unas condiciones de trabajo que sólo hace que causarles estrés. "No sabemos a que se refieren con los brotes verdes", apunta a Vilapress la responsable de UGT del sector de limpieza, Eloisa Valenzuela. Y es que después de que aceptaran esas condiciones en época de crisis el ayuntamiento se comprometió verbalmente a volver a la situación de normalidad anterior. Algo que nunca ha pasado.
"Este trabajo tiene un convenio propio y hace más de un año que la negociación está paralizada". Admite que en la mesa sectorial de Catalunya se requirió esas mejoras de condiciones pero no se habló del convenio de aplicación. Y así siguen, escuchando promesas, paralizando movilizaciones para meses después recibir como noticia una nueva reducción de horas, lo que les obliga a realizar el mismo trabajo en menos tiempo.
Imagen de las protestas de la trabajadoras de la limpieza de Viladecans.
"Sabemos que esto tiene un coste económico", lamenta Valenzuela, para denunciar que "lo triste de todo esto es que lo pagan las trabajadoras". Desde el sindicato, que lucha mano a mano con CC.OO., es que son conscientes de que se habla de dinero público, pero "a finales de 2016 el ayuntamiento se comprometió en retornar el incremento de horas", pero se lo han devuleto con un nuevo recorte.
Las trabajadoras están cansadas. Por la cantidad de trabajo que realizan cada vez en menos horas, con menos personal y en peores condiciones. No se ha ido incrementando nada de esto con la recuperación económica. Eso solo han sido promesas.
Por ahora, CC.OO. y UGT han pedido una reunión con los responsables del ayuntamiento de Viladecans, y están a la espera de una fecha. Siguen yendo paso a paso, a un no piensan en volver a convocar paros. Pero el desánimo y la sensación de que ellas ceden a cambio de nada está allí. Una situación que los responsables del gobierno municipal no debería tolerar, como dice, pero que no cumple.
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