El primer GURB que se puso en marcha está ubicado en Mataró y se trata de una instalación de 100 kW de potencia en el barrio del Escorxador, en la que se han adherido más de 120 viviendas ya cada una de ellas les llega entre 0,5 y 1 kW de potencia.
Desde el consistorio han dicho que "esto supone un paso importante hacia una transición energética real y la neutralidad climática del municipio"
La empresa ha invertido un total de 3.5 millones de euros