Los nuevos dueños de Celsa sufren el caos heredado de los Rubiralta en Noruega
La firma, actualmente controlada por varios fondos de inversión internacionales, se encuentra inmersa en al menos cinco litigios en Noruega, donde posee una planta productiva
Malas noticias para los nuevos propietarios de Celsa, ya que todavía se enfrentan a inconvenientes remarcables debido a la gestión heredada de la familia Rubiralta en el proceso de saneamiento de la compañía. La firma, actualmente controlada por varios fondos de inversión internacionales, se encuentra inmersa en al menos cinco litigios en Noruega, donde posee una planta productiva.
Según medios noruegos, el coste potencial de estos litigios podría alcanzar hasta 80 millones de euros, aunque los nuevos gestores creen que no superará los 35 millones y confían en resolverlo mediante un arbitraje en noviembre.
Situación financiera y planes de desinversión
Los nuevos dueños de Celsa están evaluando la venta de sus plantas en Noruega, Polonia y Reino Unido después de estar inmersos en una quiebra y un plan de reestructuración aprobado por los tribunales.
En particular, Celsa Armeringsstål AS (Celsa Norway) se considera el activo con más probabilidades de ser vendido primero. Sin embargo, los conflictos legales en Noruega podrían retrasar esta desinversión hasta 2025.
Conflictos en Noruega
El principal conflicto se centra en un acuerdo de accionistas en el parque industrial de Mo i Rana, donde se encuentra la fábrica de Celsa Norway. Celsa posee el 30.28% del parque, mientras que Helgeland Industriutvikling AS (HU) posee el 49.28% y el contratista local Stein Rune Oijord tiene el 20.43%. Celsa y Oijord han formado una alianza contra HU, que es el mayor propietario del parque.
El conflicto radica en las diferentes opiniones sobre el desarrollo del parque industrial. HU y la administración anterior de MIP abogan por invertir en infraestructura y crecimiento para nuevos y existentes clientes, conforme al acuerdo original de accionistas de 1988. Por otro lado, Celsa y Oijord, como usuarios del parque, creen que debería estar controlado por los mayores usuarios y se oponen a gastar el capital necesario para su expansión.
Posición de los actores involucrados
El presidente de HU, William Wittusen, expresó su disposición a dialogar con los nuevos propietarios de Celsa para resolver el conflicto fuera de los tribunales, atribuyendo los problemas financieros de Celsa en los últimos años a la falta de inversión adicional en el parque. Por su parte, Lisbeth Flaageng, ex presidenta de la junta del parque, criticó a Celsa por proteger sus intereses operativos a expensas del desarrollo del parque y la comunidad de Rana.
A pesar de los desafíos, los nuevos propietarios de Celsa confían en resolver el arbitraje en noviembre y creen que esto les pondrá en una posición más ventajosa para futuras negociaciones. Las fuentes consultadas afirman que no se sentarán a negociar hasta que se resuelva el conflicto judicial, ya que consideran probable una victoria en el arbitraje.
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